La última y nos vamos

  • 8 enero, 2026
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La última y nos vamos

Por fin, Rutina, ha llegado tu momento, ya no tienes excusas para volver a coger velocidad de crucero y dar tu mejor versión. Pero no voy hablar de los excesos de Navidad y daros la brasa con los típicos tópicos de principios de enero y tampoco de entrenamientos o dietas milagro.  Vamos a reflexionar sobre nuestro cuerpo, esa máquina casi perfecta que pisoteamos y maltratamos de forma sistemática y vuelve a resurgir como el Ave Fenix de sus cenizas para volver más fuerte si cabe.

 ¿Cuántas veces lo has machacado durante el año pasado?, pensemos en el hígado “la última y nos vamos”, ¿verdad?, lo pones a trabajar y si te portas bien con él en un mes estará restaurado como de serie, algo que no debería de contarte no vaya a ser que te animes más de la cuenta. Lo mismo sucede con esos atracones de azúcar, llega el páncreas y le suelta una patada a la insulina para que mueva el culo y evitar una reacción en cadena de problemas en corazón, hígado, riñones, páncreas y ojos principalmente. ¿Qué me decís de la falta de sueño?, es la gran epidemia de nuestros tiempos, una de cada cuatro personas en el mundo occidental padece de trastornos del sueño asociados a trastornos cognitivos, hipertensión, accidentes cerebro vasculares, sorprendentemente, casi cualquier enfermedad que te puedas imaginar. ¿Qué me dices de la piel?, mientras que en una vida puedes estrenar veinte armarios ella sigue regenerándose como por arte de magia, un corte, un día loco en la playa, no te va a fallar, pero tu si puedes hacérselo a ella, estrés, exceso de azúcar, fumar o el alcohol le van a complicar mucho su trabajo.

Cualquiera de las patologías anteriormente mencionadas podría mejorar sensiblemente con la práctica del ejercicio físico porque la respuesta fisiológica de su práctica ayudaría de forma sinérgica al conglomerado de sistemas de nuestro cuerpo formado por los órganos. Obviamente debe acompañar siempre la voluntad y respetar los excesos que nos saquen del estado de homeostasis. 

En definitiva debemos de enfocar la práctica deportiva como algo funcional dirigido hacia la salud como objetivo primario, esto no quiere decir que no podamos buscar objetivos de rendimiento pero siempre quemando etapas y escuchando a nuestro cuerpo. Tener un objetivo demasiado pretencioso puede hacer que caiga en sobreentrenamiento, desencadenando fatiga crónica, insomnio y riesgos de lesión entre otros.

Recuerda“somos lo que comemos y nos convertimos en lo que hacemos”. Escucha al cuerpo y ponte en marcha

“Si quieres que todo esté bien a tu alrededor comienza por ti” 😉

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