ADSP de Villena alerta de la crisis social por el deterioro sanitario en la ciudad
- 10 febrero, 2026
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El pasado viernes 6 de febrero no fue una tarde más en la sede de la Asociación de Fibromialgia de Villena . El ambiente no era de resignación, sino de estrategia. En un acto que marca un punto de inflexión para el tejido social de la ciudad, los pacientes crónicos y los activistas sanitarios se unieron a la denuncia política de la Asociación por la Defensa de la Sanidad Pública de Villena (ADSPV).
Bajo las ponencias de Pascual y José Antonio, miembros de la ADSPV, el encuentro trascendió la charla informativa para convertirse en una radiografía de emergencia sobre el estado del Sistema Nacional de Salud en la localidad. El mensaje fue nítido: el deterioro sanitario en Villena ya no es un problema administrativo, es una crisis social.
Cuando el sistema no escucha
El acto puso rostro humano a las estadísticas a través de la fibromialgia, una patología que sirvió como “caso de estudio” de un sistema que, según los ponentes, opera con “soberbia clínica” y prisas.
“El dolor es real; no es un cuerpo roto, es un sistema nervioso que interpreta el dolor de forma alterada”, se escuchó en la sala. Sin embargo, los pacientes de Villena se enfrentan a una paradoja cruel: sufren una enfermedad compleja en una ciudad que carece totalmente de reumatólogos en años anteriores( pero en la actualidad se ha habilitado una consulta semanal). La lista de espera de esta especialidad es de más de tres años.
Datos que alarman: Villena, en números rojos
Más allá del relato humano, el informe presentado por la ADSPV arrojó cifras que helaron a los asistentes. La situación en el Centro Integrado y en la atención especializada dibuja un escenario de abandono institucional:
● Especialidades fantasmas: No hay consulta de Dermatología, Oncología. Esperas imposibles: Para una primera consulta preferente de rehabilitación hay 18 meses de demora, pero la ordinaria se dispara a “varios años”. Alergología acumula 8 meses de retraso.
● Atención Primaria asfixiada: Conseguir una cita con el médico de cabecera tarda entre 6 y 15 días, y una simple analítica se demora hasta 15 días. ● Una operación de cataratas en la pública: coste estimado “818€” y en la privada “3529€”
Incluso la gestión de urgencias quedó en entredicho: se denunció que, ante una emergencia (112), el personal sanitario debe abandonar sus consultas y desplazarse por sus propios medios por falta de vehículos oficiales.
El trasfondo: un desmantelamiento programado
Los ponentes no dudaron en señalar las causas. Explicaron cómo, desde la Ley 15/1997 y el posterior “medicamentazo” de 2012, la sanidad ha dejado de ser un derecho universal para convertirse en un mercado.
En la Comunidad Valenciana, se denunció el drenaje de 330 millones de euros anuales hacia la sanidad privada. “Las listas de espera de la pública son directamente proporcionales a los beneficios de la privada”, se recordó, citando la lógica empresarial que impera actualmente. El resultado es un personal sanitario exhausto, con cuadros de ansiedad, y una ciudadanía que paga dos veces por su salud.
De la queja de café a la protesta oficial
Lejos de quedarse en el lamento, el acto concluyó con una llamada a la acción directa. La resignación ha dado paso a la organización:
1. Oficina de Ayuda a la Queja: Se ha habilitado un servicio en el Espacio Joven (miércoles de 10:30 a 12:30 y de 16:30 a 18:30) para ayudar a los vecinos a tramitar reclamaciones oficiales. El objetivo es que el malestar deje de ser invisible y conste en los registros de la administración.
2. Frente Común: Se anunció una ronda de contactos con todo el tejido asociativo de Villena para este año.
Al cierre de la jornada, una consigna resonó con fuerza, resumiendo el espíritu de este frente ciudadano: “Gobierne quien gobierne, la sanidad pública se defiende”. Villena ha dejado claro que la salud no es un negocio, sino el patrimonio más valioso de sus ciudadanos/as.
Villena 9 de febrero 2026.
Asociación por la defensa de la sanidad pública de Villena