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Crean la Plataforma en defensa del Futuro de la Agricultura en el Alto Vinalopó

Crean la Plataforma en defensa del Futuro de la Agricultura en el Alto Vinalopó

Crean la Plataforma en defensa del Futuro  de la Agricultura en el Alto Vinalopó
17 diciembre
2021
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El nuevo Plan Hidrológico ha generado reticencias entre los agricultores de Villena y su comarca por ello se ha creado la Plataforma en defensa del Futuro de la Agricultura en el Alto Vinalopó, impulsada por cinco comunidades de regantes – Comunidades de Regantes de Villena, de la Huerta y Partidas, San Cristóbal, Pinar Alto y Benejama- y a la espera de que se sumen otras organizaciones relacionadas con el sector agrícola y del ámbito social y económico en general, así como las instituciones que representan a los municipios implicados

La Plataforma está de acuerdo en tomar medidas para la recuperación de nuestros acuíferos, que están sobreexplotados, siempre que sean medidas sostenibles y que no conduzcan al fin de la agricultura. “Nos preocupan las consecuencias negativas ya que no se ha tenido en cuenta el grave impacto socioeconómico que va a tener en nuestra comarca. Además, pensamos que las medidas deben ser soportadas por todos los actores, no sólo por la agricultura”, explican en un comunicado. 

¿Qué supone el nuevo Plan Hidrológico?

El precio del coste del agua de riego se multiplica por 3 o 4 veces. Se reducen en los próximos años los derechos asignados y los techos de consumo. Se restringe el uso a las aguas sobrantes del Júcar sin garantías y en condiciones gravosas. Se alimentan posibles dinámicas de especulación facilitando la subasta y el mercadeo de aguas, y como consecuencia puede provocar enfrentamientos de intereses. 

Además la depuradora recientemente inaugurada en Villena no va a permitir, según el plan, aprovechar nada del agua para el regadío. Está previsto verterla toda   (el 100%) a la acequia de El Rey, que no es un cauce público, y que además ni siquiera se limpia y está provocando inundaciones en fincas que están abandonando por esa causa los cultivos en la zona de La Laguna. Esto es contradictorio, el agua de la EDAR siempre que garantice la calidad para el riego es una prioridad para los regantes. No podemos admitir caudales ecológicos desproporcionados y artificiales que además provocan serios daños a las fincas y viviendas

¿Qué consecuencias van a haber?

Va a suponer la falta de rentabilidad y por lo tanto la desaparición de la actividad agrícola y actividades complementarias, con un impacto negativo en el empleo.

Se prevé en el Alto Vinalopó a corto plazo según los estudios realizados un 60% de pérdida del valor de la producción, un 50% de pérdida de superficie de cultivo de riego, una reducción del 17% de los márgenes y una perdida media, solo en Villena, superior a 1.000 puestos de trabajo directos, más las consecuencias en el empleo indirecto. 

Además de la falta de amortización de las inversiones realizadas por muchos agricultores, la paralización de inversiones en innovación y condenar el necesario relevo generacional.

La administración no ha contado con nuestra perspectiva.

La Directiva Marco Europea del Agua que justifica estos proyectos se aprobó hace ya 21 años y señala que hay que hacer partícipes y escuchar a los agricultores, y en general a todos los agentes del territorio, y medir y tener en cuenta las consecuencias del impacto socioeconómico. 

La administración tiene una gran responsabilidad, son más de 100 años de explotación, sin limitar las concesiones (ya en 1989 ya se declararon sobreexplotados algunos de nuestros acuíferos). Ni siquiera cuando ha habido otras alternativas al abastecimiento de agua se han tomado medidas. Las desaladoras se han infrautilizado, solamente se han considerado en las etapas de mayor pico del turismo.

En el plan de cuenca vigente se aprobaron unas inversiones necesarias, cumplido los plazos solo se han ejecutado el 12,5% de las inversiones previstas. Un plan no funciona si las medidas no se aplican.

No existe un solo detalle de la Administración que permita ver una armonización de objetivos e intereses. TODO el peso lo imponen a la agricultura del Alto Vinalopó.

¿Existen alternativas viables?

Hemos presentado alegaciones y reclamamos una mesa de dialogo.

Básicamente pedimos:

  1. Traer recursos a un coste razonable. 
  2. Que se desconecte toda el agua que vaya fuera de nuestro territorio y tenga otras alternativas de suministro. Insistimos que por debajo de la cota de 200 metros a nivel del mar el suministro debe realizarse a través del Taibilla o las desalinizadoras.
  3. Que de la depuradora de Villena se aproveche para el regadío, dejando el caudal ecológico actual de 10 l/s.
  4. Que los programas sean menos restrictivos, y sean revisables de manera paritaria en función de la evolución.  La agricultura necesita estímulos como sucede en otros países de Europa. Que pueda seguir con sus inversiones que a su vez ayudaran a la recuperación de los acuíferos.

Lo que propone el Plan es que el peso de la recuperación de nuestros acuíferos recaiga exclusivamente sobre los usos agrícolas de riego. Es especialmente gravoso para quienes tienen los recursos en su propio territorio y podrían subsistir sin tener que utilizar otras alternativas:

  • El 80% de las extracciones totales se realizan en nuestra comarca y más del 50% en el término municipal de Villena.
  • Solo 1 de cada 3 litros que se extrae se queda en el Vinalopó.

Acciones previstas.

Queremos hacer un frente común y sumar a los agricultores de toda la comarca, ayuntamientos y organizaciones socioeconómicas. Así mismo, tenemos prevista la realización de una Jornada de Participación Pública a principios de 2022. Además de exigir que la administración se siente con nosotros y nos escuche.

Estamos dispuestos a mantener nuestras reivindicaciones, y si es necesario a hacer movilizaciones para que nuestra voz se tenga en cuenta.

Este Plan especialmente tiene como víctima a Villena y su comarca, afecta paradójicamente, a la actividad agrícola del territorio que durante más de 100 años ha sido solidario y ha facilitado el desarrollo económico y la riqueza de muchas otras zonas (los pozos de la Sociedad Atienda y Carrió se construyeron en la primera década del siglo XX).

Se ha hecho un daño medioambiental brutal. Los riegos del Alto Vinalopó no han provocado la sobreexplotación y la carga de la recuperación no puede caer exclusivamente en la agricultura de regadío. Aunque la agricultura lo aguanta todo, merece un respeto, es un sector industrial más.

Los vecinos y vecinas  de nuestro territorio debemos tomar conciencia de la necesidad de defender las condiciones para tener un futuro digno. Ya está bien de perder nuestro patrimonio, de que tengamos cada vez menos servicios, que seamos el rincón donde tirar lo que molesta, y el recurso fácil de donde suministrarse del agua que ha dado tanta vida y riqueza, de dejar escapar las oportunidades y explotar nuestro patrimonio natural.

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